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Raúl Marín Balmaceda: El Paradisíaco Delta del Río Palena

Una imponente playa de diez kilómetros, bosques siempre verdes, termas en sus alrededores y presentarse como un entorno privilegiado para el avistamiento de toninas y grandes cetáceos, hacen de la localidad más antigua de la Región de Aysén un ecosistema óptimo para gozar de la tranquilidad y el descanso.

Debe su nombre a un diputado que desempeñó esa función durante el segundo tercio del siglo pasado, sin embargo al momento de su fundación -en 1889-, se conocía como Bajo Palena. Su condición litoral hacía de Raúl Marín Balmaceda un lugar ideal para la extracción de recursos del mar, como también destacaba desde ese entonces su emplazamiento urbano, que levantó el pueblo al interior de un frondoso bosque, que hasta hoy mantiene intactas características como sus calles de arena, la presencia de la madera en cada una de sus construcciones, lo que ligado a sus atractivos naturales le está dando un espacio que cada vez gana más terreno dentro de los destinos de la Patagonia Chilena.

El turismo está siendo clave en una comunidad que se volcado casi por completo a él, ofreciendo más allá del alojamiento y la gastronomía del mar, un nuevo concepto de tranquilidad y descanso que representa un escape para sus visitantes, ya sea por la vía del trekking o de la alternativa lacustre, ya que por medio de éstas se puede acceder a verdaderos tesoros vivos, que son parte de la Cuenca Palena Queulat.

Su extensa playa permite disfrutar de los soleados días y es un escenario ideal para nadar, practicar deportes acuáticos como kayak o simplemente darse un baño en aguas muy calmas, con un entono de bosques que sólo rompen su tranquilidad cuando entra una suave brisa del Pacífico o se escucha el canto de aves como el Chucao.

Para llegar hasta Raúl Marín Balmaceda hay que recorrer desde la Carretera Austral 75 kilómetros de ripio en muy buen estado (por la Ruta X-12), para conectar con una barcaza estatal gratuita -10 kilómetros antes del pueblo-, que cruza en 5 minutos las aguas del río Palena, entre las 09:00 y 18:00 horas.

Los principales servicios que ofertan los marineses están ligados al alojamiento, gastronomía, trekking con guías y paseos en bote. Éstos últimos permiten avanzar hasta el Océano Pacífico en donde el turista puede interiorizarse de la fauna presente en la zona de fiordos y canales de Aysén Patagonia.

Las loberías frente a Raúl Marín Balmaceda son absolutamente sorprendentes, ya que los distintos grupos presentes son definitivamente dóciles como para efectuar una observación a corta distancia, lo mismo pasa con las comunidades de pingüinos de Humboldt que viven en los diversos islotes del área, en donde muy temprano por la mañana es posible ver toninas que salen del agua con estilizados saltos para deleitar a los visitantes, como también lo hacen los cetáceos de mayor envergadura como la Ballena Azul, que permite ser vista por los más madrugadores.

Ya de vuelta en el centro urbano es posible degustar productos del mar y una variada gama de preparaciones con tallo de nalca, que puede adoptar modalidades para entradas e incluso postres, dándole un plus a los diversos recursos de la zona.

El pueblo es un atractivo en sí mismo, ya que fue levantado con maderas nativas del lugar, lo que permite que sus edificaciones tengan una simetría muy particular. A muy poco andar uno puede visitar el Cementerio de Botes, en un área de mallines que se convirtió en la última parada de decenas de viejas embarcaciones que ya cumplieron su vida útil y que hoy son vestigios patrimoniales de los momentos productivos de Raúl Marín, ligados a la extracción de algas y de diversos productos del mar.

Lo importante que ofrece esta localidad y sus alrededores es la accesibilidad de todos sus atractivos, como para menores y la tercera edad, que pueden desplazarse sin dificultades por un sendero interpretativo de trekking que permite en 5 estaciones conocer más de la flora y los árboles que componen sus bosques, como lo son primordialmente los Arrayanes, Coigües, Canelos, Tepas, Lumas y Tineo, como también sus helechos.

Su población de aves está predominantemente compuesta por el Rayadito, el Colilarga y el Pájaro Carpintero. En tanto, entre los mamíferos mayores se cuenta con Pumas y Gatos Huiña, además de ciervos como el Pudú y uno de los más famosos anfibios de la región, la Rana de Darwin.

Todas experiencias enriquecedoras en la Patagonia de Aysén que permiten que hoy 300 pobladores de Raúl Marín Balmaceda comiencen a concentrarse en ofrecer servicios que hasta hace muy poco no existían en el lugar, como salmones y mariscos ahumados, puyes congelados, cerveza artesanal, un pub, restaurant y un lodge a 5 minutos del pueblo, que hacen de esta propuesta un destino ideal para escapar en cualquier momento del año.


Servicios Disponibles en Raúl Marín Balmaceda

Telefonía Móvil, Restaurante, Alojamientos, Tenencia de Carabineros, Posta Rural, Aeródromo, entre otros.