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La Aventura de Avistar

Coyhaique y sus alrededores se presenta para estudiosos, observadores de afición y turistas nacionales y extranjeros, como un lugar top para la contemplación de aves propias de la Patagonia chilena, que se desenvuelven en ecosistemas únicos en el país.

Aysén, y la cuenca del valle de Coyhaique en particular, tiene la ventaja que en pocos kilómetros a la redonda se pueden encontrar ecosistemas tan variados como bosques lluviosos, estepa patagónica, humedales, fiordos y pelágicos.

Mauricio Melgarejo, guía especialista en avistamiento de aves en la región, nos comenta que para turistas extranjeros y nacionales lo más interesante son las salidas a humedales, lagunas, fiordos y bosques maduros, donde algunos vienen sólo con el afán de salir a caminar y observar sin mayores pretensiones y se contentan con avistamientos de chucaos, trabajadores, rayaditos, cometocino y otros passeriformes. Otros más exigentes no descansarán hasta llevarse un registro por ejemplo, del cada vez más escaso pimpollo tobiano (Podiceps Gallardoii) u otras especies también difíciles de encontrar.

Frecuentemente quienes visitan la zona solicitan ver especies particulares que requieren una salida con estaciones pasivas, o sea quedarse en algún lugar determinado a la espera del ave específica que busca registrar, y otros se sienten gratos sólo viendo ambientes naturales con aves propias de la región en salidas activas, recorriendo senderos y avistando las especies que se encuentran al paso.

“En alguna oportunidad un turista americano sólo estaba interesado en ver ‘siete colores’ (Tachuris Rubrigastra), por lo cual hubo que caminar y rastrear pacientemente varias horas para lograr verlo en su ambiente junto a crías en el humedal, actividad que finalmente concretamos observando un par de individuos de esta especie en un ecosistema de una belleza única en Chile”, expresó Melgarejo.

En Aysén existen varios tipos de ecosistemas que dan un abanico de posibilidades de avistamiento, desde cordillerano típico de altura hasta bosques lluviosos, humedales, lacustres, estepa y la costa entre otros, donde es posible encontrar especies bien adaptadas a ambientes de estas latitudes y con microclimas propios para aves migratorias de paso por la región.

En los alrededores de la capital regional los mejores lugares para el avistamiento de aves son la Reserva Coyhaique, Reserva Dos Lagunas y cuencas lacustres de Coyhaique Alto, donde podemos identificar unas 36 especies de aves entre migratorias y residentes y algunas passeriformes o aves cantoras, como el rayadito (Aphrastura Spinicauda), cometocino patagónico (Phrygilus Patagonicus), fio fio (Elaenia Albiceps), colegial (Lesonia Rufa), entre otros.

En las reservas mencionadas se pueden recorrer senderos señalizados por Conaf y realizar trekking de mediana dificultad, mientras subes por cerros del sector acompañado de especies como el carpintero negro (Campephilus Megellanicus), carpinterito (Picoides Lignarius), pitio (Colaptes Pitius), Chucao (Scelorchilus Rubecula), Hued Hued del Sur (Pteroptocos Tarnii), diuca (Diuca Diuca) y el entretenido cachudito (Anairetes Parulus).

Pero sin duda, las aves más codiciadas de la Patagonia son el famoso chucao y el siete colores, pequeñas aves de la que existe mucha información y que es muy sociable, en el caso del chucao, y un poco más esquiva y de extraordinaria belleza por el colorido plumaje en el caso del siete colores, lo que las hace muy atractivas para visitantes de la región y para sus registros fotográficos.

En el caso de las lagunas de Coyhaique Alto, que se encuentran a 60 kilómetros hacia el Este de la capital regional, entre ellas en las lagunas de Galilea y Arriagada se pueden observar varias especies endémicas de la Patagonia y algunas migratorias como la tagua común (Fulica Armillata), tagua chica (Fulica Leucoptera), el cisne de cuello negro (Cignus Melanocoriphus), cisne coscoroba (Coscoroba Coscoroba), flamenco chileno (Phoenicopterus Chilensis) y varios tipos de patos como pato jergón grande (Anas Georgica), jergón chico (Anas Flavirostris) y pato real (Anas Sibilatrix), entre otros.

Estos ecosistemas forman parte de una red de sitios ornitológicos de la Región de Aysén, donde es posible observar unas 40 especies de las aproximadas 485 que habitan en el país, con la particularidad que por escasa presencia de seres humanos en la Patagonia, la abundante vegetación y el clima, las aves se dejan ver con facilidad.

PARA UN BUEN AVISTAMIENTO DE AVES EN AYSEN Y ALREDEDORES DE COYAHQIUE, LOS ESPECIALISTAS Y GUIAS RECOMIENDAN USAR EN LAS SALIDAS COLORES VERDES Y/U OSCUROS, HABLAR BAJO, USAR BINOCULARES U OPTICA DE LARGO ALCANCE, NO ALTERAR LOS SITIOS VISITADOS NI INTERVENIR LOS ECOSISTEMAS Y SALIR EN GRUPOS PEQUEÑOS.

PARA INGRESAR A RESERVAS Y MONUMENTOS ADMINISTRADAS POR CONAF SE DEBE CANCELAR LOS IGUIENTES VALORES:

Reserva Nacional Coyhaique     

Nacional                                                   VALOR x  PERSONA  $ 1.000.-

Extranjero                                                 VALOR x  PERSONA  $ 3.000.-

Monumento Natural 2 Lagunas       

Nacional                                                   VALOR x  PERSONA  $ 1.000.-

Extranjero                                               VALOR  x PERSONA  $ 2.000.-